Ante la presencia de serpientes de cascabel en su Unidad Académica Profesional Tianguistenco, la institución ha decidido ofrecer cursos de capacitación sobre el manejo de reptiles y arácnidos a toda la comunidad universitaria, principalmente a los trabajadores administrativos responsables de las tareas de mantenimiento. Gracias a estos cursos, impartidos por expertos herpetólogos, los participantes adquieren habilidades esenciales para la identificación y manejo seguro de reptiles, lo que asegura un entorno más seguro para todos.
Estas capacitaciones proporcionan no solo conocimientos técnicos, sino también una mayor confianza y preparación para enfrentar situaciones inesperadas. Los trabajadores administrativos, como Irving Sámano Hernández, quien ha tomado cinco cursos diferentes y se ha convertido en un experto en el manejo de reptiles y arácnidos, son un claro ejemplo de los beneficios de estos programas. Irving destaca que, en el campus, no hay registro de ataques de reptiles o arácnidos gracias a los protocolos claros y a la formación recibida.
El protocolo incluye mantener una distancia segura de al menos 1.5 metros del reptil, no intentar manipularlo y avisar de inmediato a las autoridades académicas. En caso de mordedura, el personal del consultorio médico del campus brinda la primera atención y traslada al paciente a un espacio especializado para recibir el antídoto necesario.
Irving Sámano Hernández explica que, tras la identificación de una serpiente, el primer paso es apartar a la gente y utilizar el gancho herpetológico para capturarla, siempre desde la espalda para evitar un ataque. Luego, la víbora es reubicada cerca de la barda perimetral del campus, asegurando que quede en su hábitat sin peligro para la comunidad. Esta estrategia evita la matanza innecesaria de los reptiles y contribuye a la conservación del ecosistema.
