En un contexto marcado por la escasez de agua y la presión sobre los ecosistemas, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) impulsa un proyecto de investigación que mira al pasado para construir soluciones sustentables hacia el futuro.
La iniciativa es encabezada por Acela Montes de Oca Hernández, investigadora del Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Humanidades (CICSyH), y se enfoca en la sustentabilidad hídrica del Altiplano Central Mexicano a partir de la revaloración de tecnologías tradicionales de manejo del agua que aún persisten en comunidades rurales.
Lejos de ser prácticas obsoletas, estas formas locales de gestión hídrica han permitido durante siglos el equilibrio entre territorio, biodiversidad y vida comunitaria, con bajos costos económicos y energéticos. El proyecto plantea que estas experiencias pueden ofrecer alternativas viables frente al modelo de infraestructura hidráulica intensiva que hoy domina muchas políticas públicas.
A lo largo de su trayectoria académica, Montes de Oca Hernández ha estudiado los llamados sistemas hidrosociales, un enfoque que entiende el agua no solo como un recurso natural, sino como un elemento profundamente ligado a la historia, la organización social y la cultura de los territorios.
“El agua no puede analizarse únicamente desde una perspectiva técnica. Está conectada con el bosque, el suelo, la biodiversidad y la vida comunitaria. Su historia revela cómo las sociedades han logrado sostener ecosistemas completos durante generaciones”, explicó la investigadora.
El proyecto, titulado “Potencialidades ecoetnotécnicas para la sustentabilidad hídrica. Directrices y conectividades en la Altiplanicie Central Mexicana”, cuenta con financiamiento nacional de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) y tiene como objetivo identificar, cartografiar y evaluar tecnologías locales de gestión del agua que han demostrado ser social y ambientalmente sostenibles.
Uno de los ejes centrales será el trabajo directo con las comunidades, mediante metodologías participativas que permitan recuperar saberes locales y fortalecer redes de colaboración académica, tanto nacionales como internacionales.
Además del impacto social y ambiental, el proyecto tiene una fuerte dimensión formativa. Se contempla la participación de estudiantes de servicio social, prácticas profesionales y tesis, provenientes de distintas disciplinas y de la propia UAEMéx, así como de otras universidades y tecnológicos del país.
Para la investigadora, este tipo de convocatorias representan una oportunidad clave para reconocer conocimientos históricamente relegados y para vincular la investigación humanística con los retos actuales del país.
“Este proyecto es un logro colectivo que fortalece la investigación universitaria y demuestra la pertinencia social del trabajo que se realiza en la UAEMéx”, subrayó.
Finalmente, Montes de Oca Hernández invitó a estudiantes y docentes interesados en temas de agua, sustentabilidad y territorio a sumarse a los proyectos impulsados por la Universidad, destacando que la colaboración académica y comunitaria puede marcar una diferencia real tanto en la formación profesional como en la construcción de soluciones para el futuro.






















































