El proceso de elección de la dirección del plantel “Dr. Pablo González Casanova” de la Escuela Preparatoria de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) estuvo marcado por impugnaciones, cancelaciones de registros y hechos atípicos que obligaron a reprogramar la jornada de auscultación.
De acuerdo con el acta oficial emitida por la Comisión de Procesos Electorales del H. Consejo Universitario, la jornada inicialmente prevista para el 23 de marzo de 2026 se vio interrumpida antes incluso de la apertura de urnas, luego de que se resolvieran diversos recursos de inconformidad.
Uno de los hechos más relevantes fue la cancelación del registro de la aspirante Ligia Malania Chávez López, tras considerarse procedentes las impugnaciones presentadas por representantes dentro del proceso. Posteriormente, también se determinó la cancelación del registro del aspirante Jesús Israel Vargas Hernández, lo que redujo la contienda a dos perfiles.
A este escenario se sumó un incidente inusual: la sustracción de urnas por parte de integrantes de la comunidad, situación que obligó a la Comisión a reprogramar la auscultación cuantitativa para el 25 de marzo.
Resultados de la auscultación
Una vez superados los conflictos, se llevó a cabo la consulta a los tres sectores universitarios, arrojando los siguientes resultados:
En el sector estudiantil, Raúl Castro Díaz obtuvo una ventaja significativa con 794 votos frente a 379 de Xiomara Rodríguez Mondragón, en una participación de 1,315 estudiantes de un total de 2,111.
En el personal académico, la tendencia se invirtió, con 61 votos para Rodríguez Mondragón y 39 para Castro Díaz.
Mientras que en el sector administrativo, ambos aspirantes registraron un empate con 16 votos cada uno.
Un proceso bajo cuestionamiento
Más allá de los resultados, el proceso deja señales preocupantes sobre las condiciones en las que se desarrollan las elecciones internas en la UAEMéx. La cancelación de candidaturas en pleno desarrollo del proceso, sumada a la sustracción de urnas, evidencia un entorno de alta conflictividad y fragilidad institucional.
Aunque la Comisión Electoral sostiene que las impugnaciones fueron atendidas conforme a la normatividad universitaria, los hechos abren cuestionamientos sobre la certeza, legalidad y equidad del proceso, particularmente en la fase de registro y validación de aspirantes.
Lo que sigue
El acta fue remitida al H. Consejo Universitario para dar seguimiento conforme a las bases de la convocatoria, en un contexto donde la legitimidad del proceso dependerá no solo de los resultados, sino de la percepción de transparencia entre la comunidad universitaria.





















































