La Universidad Autónoma del Estado de México informó que abrió una nueva etapa de diálogo con estudiantes del Centro Universitario UAEMéx Nezahualcóyotl, en medio de un conflicto que ya derivó en denuncias, separación de personal señalado y advertencias sobre el futuro del semestre 2026-A.
De acuerdo con el comunicado institucional, en una mesa de trabajo participaron integrantes del movimiento estudiantil, autoridades universitarias, el Órgano Interno de Control y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México. La universidad sostuvo que en ese encuentro se atendieron de forma puntual las demandas del estudiantado y se presentaron documentos para dar certeza sobre la atención jurídica del pliego petitorio.
Uno de los puntos más delicados del posicionamiento oficial es la confirmación de que dos personas servidoras universitarias fueron separadas de sus funciones y quedaron impedidas para ingresar a espacios universitarios o desarrollar actividades académicas, administrativas, culturales o deportivas. Según la institución, esta decisión busca proteger a las personas afectadas y evitar actos de molestia contra integrantes del colectivo denunciante.
La UAEMéx también dio a conocer que, tras la instalación de tres mesas de denuncia realizadas los días 10, 11 y 13 de marzo, se integró un total de 14 denuncias. Estos casos, aseguró, están en fase de investigación y análisis para deslindar responsabilidades, al tiempo que se brinda asesoría legal a quienes forman parte de los procedimientos.
Aunque la universidad insiste en que las indagatorias se desarrollan con apego a la legalidad, el debido proceso, la presunción de inocencia y los derechos humanos, el fondo del mensaje revela que el conflicto rebasó ya el terreno de la inconformidad estudiantil ordinaria y entró en una fase institucional delicada, donde se suman exigencias de justicia, protección a posibles víctimas y necesidad de preservar la gobernabilidad universitaria.
En materia académica, la administración universitaria aseguró que trabaja para garantizar el cumplimiento del periodo escolar 2026-A sin afectar evaluaciones ni asignaturas. Sin embargo, puso una fecha límite que no pasa desapercibida. Señaló que la viabilidad del semestre podrá mantenerse siempre que el retorno pleno a actividades ocurra, a más tardar, el lunes 6 de abril.
Ese punto introduce presión sobre la negociación en curso. Por un lado, la universidad reconoce la protesta como una medida legítima. Por otro, deja claro que el margen de maniobra para evitar afectaciones escolares no es indefinido. El mensaje parece buscar un equilibrio entre atender el conflicto y enviar una señal de urgencia a la comunidad.
La institución adelantó que en las próximas horas habrá una nueva mesa de trabajo para intentar alcanzar acuerdos definitivos y diseñar mecanismos académicos y administrativos que impidan daños mayores a estudiantes, docentes y personal universitario.
Más allá del lenguaje institucional, el caso de Nezahualcóyotl expone una realidad cada vez más visible en las universidades públicas. Las comunidades estudiantiles además de exigir ser escuchadas también requieren de la autoridad respuestas verificables, medidas de protección concretas y procesos confiables. En ese contexto, el reto para la UAEMéx no será solo reabrir aulas, sino demostrar que el diálogo puede traducirse en justicia, transparencia y soluciones de fondo.



















































