Entre ensayos, tareas universitarias, partituras y noches de desvelo, Daleth aprendió a dividir su tiempo entre la música y la crianza de su hijo. Apenas dos meses después de convertirse en madre, regresó a las aulas de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) decidida a no abandonar ninguno de sus sueños.
A sus 25 años, Daphne Alitzel Sánchez Weichselbaum —conocida artísticamente como Daleth— cursa el cuarto semestre de la Licenciatura en Música en la Escuela de Artes Escénicas, mientras construye una carrera artística marcada ahora por una experiencia que transformó profundamente su vida y su manera de crear.
“Tenía miedo, claro, porque la vida cambia totalmente, pero también sentía que era algo que quería vivir”, recuerda.
Originaria de la Ciudad de México y criada entre Metepec y San Mateo Atenco, Daleth descubrió desde niña su pasión por la música. Antes de ingresar profesionalmente al mundo artístico, cantaba en camiones y negocios de comida para perder el miedo al rechazo y fortalecer su seguridad frente al público.
Con el tiempo aprendió a tocar instrumentos como guitarra, ukelele y armónica, hasta ingresar al conservatorio como guitarrista clásica y posteriormente continuar su formación universitaria en la UAEMéx.
Sin embargo, mientras consolidaba su proyecto musical, enfrentó uno de los retos más complejos de su vida: combinar la maternidad con las exigencias físicas, emocionales y académicas de una carrera artística.
Junto a su esposo decidió conscientemente convertirse en madre, aun sabiendo que el proceso implicaría transformar por completo sus rutinas, prioridades y dinámicas personales.
La llegada de su hijo, Naím León, modificó su vida diaria. Entre clases, ensayos y cuidados maternos, tuvo que reorganizar su tiempo para continuar perfeccionando su técnica vocal y ampliar sus conocimientos en composición musical.
Durante ese proceso encontró apoyo dentro de la comunidad universitaria. Compañeras y compañeros que la ayudaban a cargar materiales, docentes atentos a sus necesidades y la creación de un lactario en la Escuela de Artes Escénicas marcaron positivamente su experiencia como estudiante y madre primeriza.
Pero la maternidad no solo transformó su vida cotidiana; también cambió profundamente su sensibilidad artística.
“Cuando lo tuve en mis brazos, algo se desbloqueó en mí. El amor que siento ahora por todo, las ganas, la motivación; él es mi todo. Mi fuerza, mi tierra, mi luz”, comparte.
Esa experiencia inspiró “Mi Todo”, su primer sencillo musical, una canción dedicada a su hijo cuyo lanzamiento está previsto para este verano. El videoclip del tema también se desarrolla en colaboración con estudiantes de la Licenciatura en Estudios Cinematográficos de la propia UAEMéx.
Actualmente, Daleth continúa construyendo su proyecto artístico mientras avanza en su formación profesional, convencida de que la maternidad y la música no son caminos opuestos.
Sus metas van más allá de convertirse en cantante. También busca desarrollarse como compositora para cine, teatro y proyectos audiovisuales.
“Quiero que mi música conecte con otros, que sea la voz que otras personas no encuentran en ese momento”, afirma.
Entre canciones, ensayos universitarios y la crianza de su hijo, Daleth construye una historia donde la maternidad no significa detener los sueños, sino encontrar nuevas razones para seguir creando.






















































