La carrera deportiva de Perla Gabriel Vázquez comenzó cuando tenía apenas ocho años. Más de una década después, los entrenamientos, las competencias internacionales y los podios no sólo le han dejado medallas, sino también una certeza que ahora guía su formación profesional: para competir al más alto nivel, la mente también necesita entrenamiento.
A sus 20 años, la atleta originaria de Tejupilco cursa el primer semestre de la Licenciatura en Psicología en la Unidad Académica Profesional Tejupilco de la Universidad Autónoma del Estado de México. Su intención es vincular lo aprendido en las aulas con un entorno deportivo que conoce desde niña.
“Muchas veces pensamos que para ser un buen deportista basta con tener fuerza y entrenar. Pero si no sabes concentrarte, manejar la presión, responder ante el estrés o recuperarte después de una derrota, tu rendimiento también se puede ver afectado”, explica.
Esa conclusión no proviene únicamente de los libros. Perla ha atravesado lesiones, derrotas, jornadas intensas de entrenamiento y competencias en escenarios nacionales e internacionales, experiencias que influyeron en su decisión de estudiar Psicología.
Más de una década entre pesas y competencias
Su trayectoria en la halterofilia comenzó a los ocho años y desde entonces ha crecido de manera constante. Entre 2021 y 2026 obtuvo 10 medallas de oro, dos de plata y tres de bronce en los Juegos Nacionales CONADE.
También fue campeona absoluta en la Copa Panamericana Online Sub-15 y Sub-17 y participó en Campeonatos Mundiales Junior de la Federación Internacional de Halterofilia, donde alcanzó el séptimo lugar en 2022 y el décimo en 2025.
En sus competencias más recientes consiguió el segundo lugar en la categoría Sub-20, división de más de 86 kilogramos, durante los Campeonatos Nacionales de Primera Fuerza y Nacional Junior.
Para ella, sin embargo, los resultados no se reducen al lugar obtenido.
“Algunos representan una meta cumplida, otros una revancha después de un momento difícil y otros simplemente la satisfacción de saber que di todo lo que tenía ese día”, señala.
Cuando la fortaleza mental también entra en competencia
La experiencia acumulada durante años de alto rendimiento le permitió identificar factores que frecuentemente permanecen fuera de la conversación deportiva, como el manejo de la presión, la concentración, el estrés y la capacidad para recuperarse después de una derrota. Esa mirada terminó acercándola a la Psicología.
Perla busca comprender con mayor profundidad los procesos mentales que atraviesan los deportistas y, eventualmente, utilizar esa formación para acompañar a quienes enfrentan las exigencias físicas y emocionales de la competencia.
“Mi pasión nació cuando entendí que cada entrenamiento me podía hacer una versión más fuerte de mí misma, no sólo de manera física, sino también mentalmente. Aprendí que un peso que hoy parece imposible, con trabajo y paciencia, mañana puede convertirse en algo que logro levantar”, relata.
Ahora enfrenta otro reto de resistencia y organización. Debe compatibilizar los entrenamientos y las competencias con las exigencias académicas del inicio de una licenciatura.
Su intención es mantener ambas rutas abiertas. Continuar creciendo dentro de la halterofilia y, al mismo tiempo, construir una preparación profesional que algún día le permita regresar al deporte desde otra posición, ya no únicamente como atleta, sino también como psicóloga.






















































