Responsables de espacios universitarios expusieron necesidades de mantenimiento, seguridad y operación durante el primer diagnóstico institucional
La Universidad Autónoma del Estado de México inició un diagnóstico conjunto de sus laboratorios y talleres para identificar problemas de infraestructura, mantenimiento y operación que pueden afectar las actividades de docencia, investigación y formación práctica del estudiantado.
Por primera vez, responsables de estos espacios en distintos planteles universitarios se reunieron para compartir las dificultades que enfrentan en sus actividades cotidianas y proponer acciones que permitan mejorar las condiciones de trabajo, seguridad y conservación del equipamiento.
El encuentro fue organizado por la Dirección de Entornos Académicos y Conocimiento y se llevó a cabo en el auditorio Juana de Asbaje y Ramírez de la Biblioteca Central. La jornada incluyó una mesa de diálogo encabezada por César Ignacio Esquivel, jefe de Laboratorios y Talleres de la dependencia.
Durante el ejercicio, las y los participantes expusieron necesidades relacionadas con el funcionamiento de los espacios, la atención de desperfectos y las condiciones necesarias para desarrollar prácticas académicas, proyectos científicos y servicios especializados.
Espacios clave para la formación universitaria
El director de Entornos Académicos y Conocimiento, Celso Rodrigo Rivera Rojo, señaló que los laboratorios son fundamentales para convertir los conocimientos teóricos en experiencias prácticas y proyectos de investigación.
Explicó que en estos espacios se forman profesionales de áreas científicas y tecnológicas, además de desarrollarse investigaciones con impacto regional y nacional. También reconoció la labor del personal encargado de mantener en funcionamiento instalaciones que requieren supervisión, organización y cuidados especializados.
Otro de los temas abordados fue el avance del Plan de Mantenimiento Correctivo y Preventivo, mediante el cual la Universidad busca atender fallas, reducir riesgos y conservar la infraestructura utilizada en actividades académicas y científicas.
La reunión también abrió la posibilidad de crear una red de colaboración entre responsables de laboratorios y talleres, con el propósito de mejorar la comunicación, compartir experiencias y establecer mecanismos de atención más coordinados.
El alcance de la estrategia dependerá ahora de que las necesidades expuestas durante el diagnóstico se traduzcan en acciones, calendarios de mantenimiento y recursos suficientes para atender las condiciones particulares de cada espacio universitario.






















































