La reforma permitirá a estudiantes, académicos y administrativos participar directamente en la elección de autoridades, aunque el voto será ponderado. También amplía el Consejo Universitario y establece una transición gradual hacia la gratuidad.
Toluca, Estado de México, 29 de octubre de 2026. Después de 34 años sin una renovación integral de su marco jurídico, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) tendrá una nueva ley. El Congreso mexiquense aprobó este jueves la reforma con 59 votos a favor y 12 abstenciones, incorporando cambios en la elección de autoridades, la representación universitaria, los derechos de su comunidad y la gratuidad de los servicios educativos.
La legislación sustituirá el ordenamiento vigente desde 1992 y reúne propuestas de la propia Universidad, presentadas por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez, así como iniciativas de los diputados Octavio Martínez Vargas y Gerardo Pliego Santana, de Morena, y de la bancada de Movimiento Ciudadano.
El proyecto universitario surgió de un proceso de consulta que reunió más de siete mil aportaciones mediante foros regionales y otros mecanismos de participación. Posteriormente recibió el respaldo unánime del Consejo Universitario, antes de su presentación ante los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Elecciones directas con voto ponderado
Uno de los cambios centrales permitirá que estudiantes, docentes y personal administrativo participen mediante voto personal, directo, libre y secreto en la elección de la Rectoría y las direcciones de los espacios académicos.
Sin embargo, los votos se contabilizarán por sectores conforme a una ponderación que deberá establecerse en el nuevo Estatuto Universitario. Por tanto, aunque se amplía la participación electoral, el peso de los sufragios dependerá de las reglas que se aprueben posteriormente.
La reforma también contempla la creación de un Órgano Electoral Universitario, responsable de organizar, vigilar y validar los procesos electorales. El Consejo Universitario formalizará los nombramientos de autoridades a partir de los resultados correspondientes.
En cuanto a la representación, el máximo órgano de gobierno estará integrado por 223 consejeros. La nueva distribución contempla una representación académica y dos estudiantiles por espacio académico, además de las personas titulares de las dependencias educativas y representantes sindicales del personal académico y administrativo.
Gratuidad y derechos universitarios
La legislación reconoce la eliminación progresiva de las cuotas de inscripción y reinscripción, aunque su aplicación dependerá de la disponibilidad de recursos y de la sostenibilidad financiera institucional.
Para avanzar hacia ese propósito, la UAEMéx deberá aprobar y publicar un plan de acción dentro de los 180 días naturales posteriores a la entrada en vigor del decreto. El documento tendrá que establecer metas anuales de reducción de cobros, fuentes de financiamiento y mecanismos de seguimiento, sin sustituir las cuotas por conceptos equivalentes.
La reforma también incorpora un Sistema de Ética y Justicia Universitaria para atender responsabilidades y faltas disciplinarias mediante procedimientos institucionales que podrán incluir mediación, conciliación y justicia restaurativa, cuando legalmente corresponda.
En materia de bienestar, se contemplan medidas relacionadas con salud física y mental, accesibilidad, prevención de la violencia, inclusión y protección de personas en situación de vulnerabilidad.
Asimismo, la Universidad dispondrá de 365 días naturales, a partir de la entrada en vigor de la legislación, para expedir un programa de accesibilidad física y digital y una estrategia de gobierno digital.
Una transformación que todavía deberá concretarse
La nueva ley también actualiza las funciones académicas y de investigación, incorpora disposiciones sobre innovación, inteligencia artificial y vinculación social, y contempla una revisión periódica de su marco normativo.
Una vez publicada y en vigor, comenzará la transición hacia el nuevo modelo institucional. Las autoridades universitarias actualmente electas continuarán en sus cargos hasta concluir los periodos correspondientes, mientras se desarrolla la normatividad necesaria para aplicar los cambios.
Aunque la reforma amplía derechos y establece nuevos mecanismos de participación, su alcance dependerá de decisiones todavía pendientes, especialmente la ponderación del voto, la integración efectiva de los órganos de gobierno y los recursos que permitan avanzar hacia la gratuidad.
El siguiente desafío para la UAEMéx será trasladar estos cambios legales a la vida cotidiana de sus estudiantes, docentes y trabajadores, de manera que la transformación institucional pueda evaluarse no solamente por lo que establece la nueva ley, sino por sus resultados.





















































