La vida cotidiana en las preparatorias de la Universidad Autónoma del Estado de México podría cambiar con nuevas medidas de seguridad. La institución analiza implementar protocolos de revisión de mochilas, regular el uso de teléfonos celulares y reforzar los accesos con torniquetes, detectores de metales y controles mediante credenciales.
Las acciones estarán dirigidas a los 11 planteles de la Escuela Preparatoria, donde estudia cerca del 30 por ciento de la comunidad universitaria y una parte importante del alumnado todavía es menor de edad.
Durante una sesión extraordinaria del Consejo General Académico de la Escuela Preparatoria, la rectora Martha Patricia Zarza Delgado señaló que la estrategia estará enfocada en prevención, seguimiento y atención de riesgos, además de establecer una política de cero tolerancia al consumo de alcohol y otras sustancias dentro de instalaciones universitarias.
El planteamiento incluye también fortalecer la comunicación entre las direcciones de los planteles y la Administración Central, así como determinar responsabilidades cuando las autoridades escolares conozcan posibles faltas y no actúen.
Nuevos controles en los accesos
Entre las medidas anunciadas se encuentra la adquisición de torniquetes, arcos detectores de metales y plumas para controlar el ingreso vehicular a espacios académicos.
El director de Seguridad y Protección Universitaria, Mario Arroyo Juárez, informó que el acceso podrá realizarse mediante credencial física o digital. La Universidad no precisó en el boletín cuándo comenzará la instalación de estos equipos ni qué planteles serán los primeros en utilizarlos.
También comenzará una campaña para prevenir el consumo de alcohol y sustancias mediante materiales impresos, contenidos digitales y señalización sobre objetos que no podrán introducirse a las instalaciones.
Sin embargo, una de las medidas con mayores implicaciones para el estudiantado es la posible implementación de protocolos de revisión de mochilas.
La discusión no es menor. En 2021, la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó que las revisiones obligatorias y generalizadas de las pertenencias de estudiantes pueden constituir una afectación intensa a sus derechos de privacidad e intimidad cuando carecen de un marco legal que establezca cómo, cuándo y bajo qué condiciones pueden realizarse.
La Corte señaló, sin embargo, que pueden existir esquemas consensuados de seguridad escolar y revisiones excepcionales cuando exista una sospecha razonable o un riesgo inminente para la comunidad educativa.
En el Estado de México existe además desde 2025 el denominado Protocolo de Mochila de Paz y Prevención para escuelas de educación básica y media superior, que plantea revisiones preventivas bajo criterios de consentimiento, participación familiar, proporcionalidad y respeto a los derechos humanos.
Por ello, uno de los aspectos que deberá precisar la UAEMéx será bajo qué reglas pretende desarrollar su propio esquema y qué garantías existirán para evitar revisiones arbitrarias o generalizadas.
También habrá reglas para los celulares
La estrategia universitaria contempla la elaboración de un acuerdo específico para regular el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos digitales durante la jornada escolar.
Hasta ahora no se ha informado si la regulación establecerá horarios, restricciones dentro de las aulas o algún tipo de prohibición, por lo que sus alcances todavía deberán definirse.
La Universidad también anunció talleres y mesas de trabajo independientes con cada uno de los 11 planteles para identificar sus necesidades particulares, así como el fortalecimiento del Programa de Corresponsabilidad con Padres de Familia.
La consejera Jurídica Universitaria, Evangelina Sales Sánchez, recordó que introducir, portar o consumir alcohol, narcóticos y otras sustancias no autorizadas puede generar responsabilidades dentro de la Universidad y, dependiendo de los hechos, consecuencias administrativas o penales.
Las autoridades de los planteles deberán comunicar a la Consejería Jurídica los hechos que pudieran constituir faltas universitarias.
El reto para la UAEMéx será convertir estas medidas en una estrategia que efectivamente reduzca riesgos sin trasladar todo el peso de la seguridad al control y vigilancia del alumnado. En el caso de las preparatorias, donde conviven estudiantes menores y mayores de edad, la prevención deberá coexistir con garantías de privacidad, reglas claras y mecanismos que permitan conocer qué sucede cuando una persona se niega a una revisión o considera que sus derechos fueron vulnerados.





















































