Aprender a saludar, hablar de la familia, reconocer palabras de la vida cotidiana o familiarizarse con sonidos que no existen en el español puede comenzar ahora desde una computadora, mediante dos recursos digitales gratuitos creados en la Universidad Autónoma del Estado de México para acercarse al otomí y al mazahua.
La propuesta fue desarrollada por Claudia Lucía Benhumea Rodríguez y Everaldo Suárez Nateras, académicos de la Facultad de Antropología de la UAEMéx, después de detectar una dificultad recurrente entre sus estudiantes, pues quienes cursaban lenguas originarias necesitaban materiales que les permitieran practicar fuera del salón y avanzar a su propio ritmo.
El contexto ayuda a dimensionar la importancia de estas herramientas. De acuerdo con datos del Censo de Población y Vivienda 2020 retomados por el Consejo Estatal para el Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas, en el Estado de México había 417 mil 603 personas de tres años y más que hablaban alguna lengua indígena. Entre los pueblos originarios de la entidad, el mazahua registraba 132 mil 710 hablantes y el otomí 106 mil 534, las cifras más altas entre las cinco lenguas reconocidas en ese grupo.
Los recursos reúnen textos, infografías, ejercicios y materiales auditivos que pueden utilizarse con apoyo de un docente, pero también de manera independiente, algo particularmente útil para quienes trabajan, tienen dificultades para acudir regularmente a clases o simplemente buscan un primer acercamiento a estas lenguas.
Suárez Nateras explicó que el proyecto comenzó aproximadamente hace dos años, a partir de su experiencia impartiendo lenguas originarias en las facultades de Antropología y Humanidades, donde encontró que una de las principales dificultades para los hablantes de español aparece al enfrentarse a sonidos y estructuras lingüísticas poco familiares.
Aprender sin reducir la cultura a folclor
El desarrollo de los materiales planteó, sin embargo, un problema que va más allá de traducir palabras o diseñar ejercicios, pues sus autores buscaron evitar que las comunidades otomíes y mazahuas fueran presentadas únicamente a través de imágenes estereotipadas o representaciones folclorizadas de sus costumbres.
“Casi no hay materiales de práctica orientados a hablantes que no son de lenguas maternas. Y otro reto fue evitar la representación estereotipada o folclorizada de las culturas vinculadas con estas lenguas”, explicó Suárez Nateras.
Por ello, los recursos no se limitan al vocabulario. En el caso del curso introductorio de otomí aparecen contenidos sobre historia, regiones, vida comunitaria, familia, alimentación, celebraciones, siembra y bosque, mientras que el correspondiente al mazahua incorpora elementos sobre territorio, patrimonio biocultural, comunidad y distintas prácticas culturales. Ambos fueron publicados bajo licencias Creative Commons.
Para desarrollar los contenidos, los académicos consultaron materiales educativos, artículos y especialistas y, en el caso del otomí, tomaron como referencia la norma de escritura establecida por el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas.
La diferencia es relevante porque aprender una lengua originaria implica también aproximarse a las formas en que una comunidad nombra su territorio, organiza parte de su vida cotidiana y transmite conocimientos relacionados con plantas, animales, ciclos agrícolas o celebraciones, de manera que digitalizar estos contenidos puede facilitar su aprendizaje, pero también abrirlos a personas que hasta ahora no tenían acceso a un curso presencial.
Los materiales están disponibles tanto en los centros de autoacceso de las facultades de Antropología y Humanidades como gratuitamente en internet. La propia UAEMéx enlaza las plataformas de Introducción al Otomí y Introducción al Mazahua desde la información oficial del proyecto.
Así, una herramienta surgida para resolver una necesidad dentro del aula terminó abriendo otra posibilidad, que el otomí y el mazahua puedan comenzar a estudiarse también fuera de los espacios universitarios y que el acceso a estas lenguas no dependa necesariamente de estar inscrito en una clase.


















































